jueves, 25 de mayo de 2017

UNA SERIE DEL NUEVO MUNDO





Como cuando empecé a Leer los libros Estupendos de Mila Martínez, escritora LGTB, que no paré de leer uno tras otro, de meterme a la búsqueda de escritores que me transportaran a ese mundo ideal en el que conseguí entrar, me ha pasado lo mismo con esta estupenda serie que he encontrado en Internet.
Después de ver El Primer Capítulo me ha enganchado y no puedo Dejar de ver Una tras otra, todos los Capítulos y temporada.
Es como si  existiera un mundo real
Creo que a partir de ahora voy a enfocar mi vida social con relaciones y lugares donde seamos mayoría-
Estoy harta de sentirme minoría en un mundo cobarde donde en realidad somos al menos la misma cantidad.
Me encanta ver que las lesbianas estamos en todas partes. Somos políticas, maestras, enfermeras, médicos, jueces, escritoras, empresarias, profesionales, trabajadoras y por supuesto reponedoras como yo.
Al leer o ver series y películas donde nuestro mundo es abierto y esta normalizado, te sientes menos sola y el mundo parece un lugar donde la convivencia resulta mucho mejor.
Conocer la diversidad del mundo LGTB me ha hecho conocerme mucho más a mi misma-
Os aconsejo que la veáis y ya me contaréis.
(la tenéis en YouTube, en ingles, italiano y con subtítulos en español. Os va a encantar!!)

miércoles, 26 de abril de 2017

FELICIDADES, VISUALIZATE




Hoy es un día como todos, miércoles 26 de abril, después de las fiestas de pascua pero para muchas de nosotras tiene un toque especial. Puede representar el día que tomaste la decisión de visualizar tu condición sexual. ¿Por qué? ¿Por qué cada una de nosotras decidimos dar ese paso? Seguramente habrán infinidad de respuestas.
¿Es necesario que exista un día 26 de abril de LA VISIBILIDAD LÉSBICA?
Casi todas estamos de acuerdo en que no debería ser ni un día especial, ni un día reivincicativo, ni un día para salir a la calle con la cabeza más alta que nunca. Pero desgraciadamente todavía existe mucho por lo que luchar.
Desde hace mucho tiempo, ya ni me acuerdo, sentí mi primera atracción por una mujer. Al principio me asuste, más tarde me fui adaptando a no poder reprimir enamorarme de mujeres guapas, listas..., al menos eso eran para mi.
Tengo que reconocer que siempre he hecho lo que me ha dado la gana sin dar ninguna explicación a nadie. Yo misma utilizaba el término "mi amiga" para identificar a mi pareja a pesar de que se me comían las entrañas tanto si lo hacía yo como si lo hacían los demás.
Ahora es otra cosa. Tengo el apoyo total de mi pareja que hoy en día puedo decir con la boca bien llena que es mi mujer, me muevo en asociaciones y en intereses LGTBI, para ayudar en lo que pueda a aquellas y aquellos que lo necesiten, grandes o no tan grandes, porque me he dado cuenta que nunca es tarde para ser quien tu quieras ser con total libertad y que nadie, nadie puede despreciarte por querer a quien tu quieras querer. Es una opción personal.
Un día, por casualidad, un allegado me hizo ver que en lugar de quejarse tanto por el pasado, por lo que no se podía hacer, por la represión interna tan injustificada,  ahora podía hacer algo y desde que tomé la decisión de visualizarme tal y como soy, mi vida cambio totalmente. Me respeto, me quiero, me entiendo, me gusto,...
No me gusta esa fachada de "mirala, ahora a su edad, ¿no le dará vergüenza?¿Para qué?¿Qué necesidad tiene?¿no tiene otra cosa que hacer? ¡¡qué ridícula!!"y ¿sabéis qué? casi siempre esos pensamientos están en personas que han estado cerca de ti, que has considerado amigos, pero mientras no eras visible. Ahora sienten vergüenza, pero quizás por ellos mismos, por esa forma hipócrita de pensar y en cierto modo de actuar.
Lo mejor de esta fecha es darte cuenta realmente de la gente que tienes a tu lado, que te quiere y te respeta. La mayor alegría es sentir a los tuyos "heterosexuales" que te quieren tal y como eres. ¡Eso es lo que vale la pena!.
Mientras exista violencia, insultos, criticas sin sentido y gente intolerante con expresiones de desprecio hacia los que no son como ellos, existirán estos días en el calendario y ahí estaré yo para que todo cristo se entere de la única forma que se: MI PALABRA Y MI VIDA

            ¡¡ FELICIDADES A TODAS LAS QUE HOY HABÉIS QUERIDO VISUALIZAROS!! 

sábado, 8 de abril de 2017

CUANTOS AÑOS ATRÁS

Termino de leer "Madre no hay más que dos" un libro muy interesante escrito por Lídia Titos García, que trata, como dice en su contra portada, de la historia de una pareja de lesbianas que ha decidido tener un hijo.
Bien. La historia me intrigaba, me llamaba la atención saber si iban a tener la valentía suficiente de hablar de todo el proceso sin tapujos ni pelos en la lengua.
Sólo puedo deciros que me ha impresionado. Todas las frases, los puntos, las comas, los sentimientos y pensamientos y la lucha, con dos ovarios por ser madres. Madres las dos, hablando, entendiendo la postura de cada una de ellas y entendiendo después la postura de sus hijos.
He llorado, me ha hecho llorar en cada uno de sus capítulos porque para mí eran conocidos, desde el primero hasta el último, y alguno más que no viene a cuento en estos momentos.
¡Que equivocada y ultrajada me siento! Sí, ya sé que eran otros tiempos, pero quizá por ello el compromiso debió de ser mayor. Cuando quieres, quieres con el corazón, quieres con la conciencia, quieres con la verdad y con los valores que te unen.
Os aconsejo, que si sois una pareja de lesbianas, si os queréis, si queréis formar una familia y queréis tener un hijo, leáis este libro con mucha atención. Aunque sean otros tiempos que nada tengan que ver con los de mi época, todavía tendréis que luchar por la aceptación, la diversidad y la visibilidad, por el bien de nuestros hijos.
Nunca más madres de segunda, nunca más no explicar a nuestros hijos el por qué tienen dos mamás o dos papás, nunca más renunciar a nuestra familia y nunca más renunciar a la verdad.
Ojalá hubiera tenido esta historia entre mis manos. Sé con toda seguridad que el camino entre tú y yo sería otro completamente distinto.
Hoy no hubiera renunciado por imposición, ni por todo el oro del mundo, a que siguieras llamándome mamá.
Quizás después de tantos años este fue mi error.